
Antes de tocarle la puerta a un medio, un booker o un sello, todo artista necesita un presskit bien armado. No es un solo documento, sino un conjunto de piezas que cada destinatario usa de forma distinta: un medio busca la biografía y la foto de prensa para escribir una nota; un booker busca el rider técnico y el video en vivo; un sello busca las métricas y la trayectoria. Aquí está la topografía completa de lo que debe llevar.

El punto de partida es la identidad: nombre artístico exacto (como debe escribirse siempre), logo en fondo transparente y, si existe, versión vectorial. La foto de prensa debe estar en alta resolución, en formato horizontal y vertical para adaptarse a distintos layouts editoriales, y siempre con el crédito del fotógrafo o fotógrafa junto a la imagen. Una pequeña guía de estilo con colores de marca y 1-2 referencias del universo visual del proyecto redondea esta sección.
Se necesitan dos versiones, no una sola adaptada a la fuerza. La bio corta (50-100 palabras) es el elevator pitch: género, sonido y uno o dos hitos concretos, ideal para line-ups y anuncios. La bio larga (300-500 palabras) cuenta la trayectoria, las influencias y la historia detrás del último lanzamiento, y es la que usan los medios para escribir artículos. Ambas en tercera persona, con datos verificables y sin adjetivos vacíos como “el mejor” o “único en su género”.
Cada lanzamiento relevante necesita su enlace directo (no solo al perfil general) en Spotify, Apple Music, YouTube Music, Bandcamp o SoundCloud, además de los créditos de producción del más reciente: productor, estudio, mezcla, mastering y sello. Si hay un lanzamiento nuevo, conviene un “one-sheet” aparte con fecha, contexto y links, en vez de mezclarlo con el presskit general del artista.
El videoclip oficial y, si existe, un video en vivo o highlights de un show son lo que más convence a un booker de que el proyecto funciona en escenario. Todo se enlaza a YouTube, nunca se adjunta como archivo pesado.
Mejor dos o tres cifras sólidas que una lista larga de métricas débiles: oyentes mensuales en Spotify, seguidores en la red más fuerte, engagement reciente. Presentarlas con contexto (“+40% de oyentes en los últimos tres meses”) en vez de números sueltos, y evitar inflar cifras que cualquiera puede verificar directamente en la plataforma.
Reseñas, menciones en medios con su quote citable, inclusión en playlists editoriales, premios o nominaciones, y logos de los medios que ya cubrieron al artista. Si el proyecto es nuevo y todavía no tiene prensa, esta sección simplemente se omite: es normal no tenerla en las primeras etapas.
Shows pasados relevantes (festivales, venues, aforo si es una cifra fuerte) y próximas fechas confirmadas. Si el presskit se envía para conseguir shows, esta sección va cerca del principio: es lo primero que revisa un booker para saber si el proyecto ya tiene tracción en vivo.
Solo necesario cuando el presskit apunta a booking en vivo. El rider técnico detalla integrantes en escena, instrumentos, backline que pide al venue y necesidades eléctricas. El stage plot es el diagrama de la distribución en el escenario para que el equipo técnico lo prepare antes de que llegue la banda. Hasta un proyecto solista con laptop necesita la versión simplificada.
Management, booking, prensa y sello (si aplica), cada uno claramente etiquetado. Un solo correo principal es mejor que varios que generan confusión sobre a quién escribir.
Los dos formatos conviven: una página web o EPK online (fácil de actualizar, con links clicables) y un PDF descargable que muchos medios y venues todavía piden explícitamente, con URLs escritas y no solo hipervinculadas para que funcionen también al imprimir. Aparte, una carpeta de assets descargables con fotos en alta resolución, logo y portadas sueltas evita que un medio tenga que extraer imágenes de un PDF.
Checklist resumen: nombre, logo y foto de prensa con crédito; bio corta y larga; discografía con links directos; video enlazado; redes con métricas en contexto; prensa previa si existe; fechas de shows; rider técnico y stage plot si hay booking en vivo; contacto claro; y las tres versiones —PDF, web y carpeta de assets— listas para enviar.
¿Tu presskit ya tiene todo esto, o te falta alguna pieza? Cuéntanos en los comentarios.






